Hace más de 2.000 años Jesús se sentó a la mesa con sus amigos, bendijo el pan y el vino y les dijo: este es mi cuerpo, esta es mi sangre que entrego por ustedes y por el mundo entero. Hagan esto en memoria mía.
Y con su vida venció la muerte y restauró nuestra naturaleza para que todos tengamos en El vida eterna.
El sacrificio de la cruz se renueva todos los días en el altar de la Santa mIsa, y también en ella celebramos la victoria de la resurrección y la reconciliación.
Jesús te invita a su mesa. Amor con amor se paga. Recibe el Amor que Dios ha querido darte para tu bendición. Acompáñanos en la Santa Misa, todos los días a las 4 de la tarde y los domingos a las 12 del mediodía. |